domingo, 20 de septiembre de 2015
Filosofía barata
Yo a mis doce no tenia un diario, tenia un cuaderno. Era tan pequeña que aún escribía a lápiz y tan humana que ya tenía secretos. Y sin embargo, renuncié al candado. Quizá porque ya hubiera oído eso de 'yo soy yo y mis circunstancias' y supiese que siempre estamos solos, terriblemente solos. Que aunque las circunstancias coincidan ni tu puedes ser otro ni otro puede ser tu y que, por tanto, nadie puede entenderte. Que la única disculpa valida capaz de concederte redencion es la que te das a ti mismo.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Sexo, drogas y rock&roll
Como cuando te pasas la noche bailando, yuxtaponiendo tus miembros entre los de otros cuerpos yuxtapuestos. Ese chocar continuo para abrirte hueco entre una multitud aunada en el sonar estruendoso de los altavoces. Pares de brazos agitandose al unísono, demasiado cerca. Movimientos frenopáticos de caderas y vientres que, también demasiado cerca, ondean, vapuleandote. Y no queda más remedio que rendirse a la evidencia, que aceptar que no formas parte del gran monstruo, que el monstruo eres tú.
Pues como después de una de esas noches en las que cuando llegas a la cama descubres que allí tampoco encajas y, ya dormido, libras una bestial batalla somiercolchonsabanasalmohada---tú. Y te despiertas solo, con el cuerpo magullado y el dolor de cabeza propio de una resaca amarga. Pues como una de esas noches, pero sin nada de eso. Uno de esos días en los que al despertar, sabes que tu único enemigo has sido tú. Que lo que lleva aplastandote toda la noche es la pena.
Pues como después de una de esas noches en las que cuando llegas a la cama descubres que allí tampoco encajas y, ya dormido, libras una bestial batalla somiercolchonsabanasalmohada---tú. Y te despiertas solo, con el cuerpo magullado y el dolor de cabeza propio de una resaca amarga. Pues como una de esas noches, pero sin nada de eso. Uno de esos días en los que al despertar, sabes que tu único enemigo has sido tú. Que lo que lleva aplastandote toda la noche es la pena.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Propuesta indecente
16:05:
Hora universal de la siesta y mi hermana aquí, en mi cuarto, dándome
el coñazo. Y solo porque hace diez minutos, dentro del tiempo ese
respetado mundialmente para tirarte en el sofá a dejar escurrir la
baba, el aburrimiento de una desgana que sufre el abandono momentáneo
de las compañías superfluas con las que se entretiene, pero que
detesta, me llevó a espirar en un un gruñido una de esas infantiles
y estúpidas proposiones de amistad.
¿Quieres ser mi mejor amiga?
Y
ahora se proclama mi editora: se escribe mundialmente, no "munfialmente" y utilizar el término "coñazo"
denota cuan metido tienes en la sien la movida esa del
heteropatriarcado, siempre opresor. Las tildes y las comas pasa de
corregirmelas.
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